sábado, 3 de diciembre de 2011

Día del Maestro


El día del maestro, como me gusta llamarlo, es una festividad que se celebra en honor a todos los profesionales docentes que día a día dedicamos parte de sus vidas a la enseñanza de valores y a hacer de puente para la adquisición de conocimientos a los niños y niñas que diariamente asisten a sus clases.
No dejamos de escuchar en los medios los problemas que aquejan a la educación: fracaso escolar, PISA, recortes, huelgas, etc, y en medio de todo ello los maestros y maestras puestos en el punto de mira y con el estigma de “parecer culpables”. ¿Culpables de qué?… ¿de todo?.
-      - De que NO tengamos un sistema educativo que esté por encima del partido político de turno, y poniendo al alumno por encima de todos los demás condicionantes.
-             - De que el concepto de Familia haya cambiado, unas veces por necesidad laboral y otras por dejadez, lo cierto es que los niños pasan cada vez menos tiempo con sus padres.
-               . De que la Sociedad, bombardeada por una cultura de la imagen, del consumismo; por la ley del todo vale y del mínimo esfuerzo”; por la divulgación indiscriminada de contravalores como: la falta honestidad, la arrogancia, el odio, la falta de respeto, la irresponsabilidad, la intolerancia social, etc.  a cualquier hora, preferentemente en horario infantil, porque hay que echar por tierra lo antes posible los valores que tanto contó a nuestros padres inculcarnos.
Señores, la responsabilidad y el trabajo de educar a los niños es de todos: familia, docentes y sociedad, de manera cooperativa y coordina. Cada uno debe tomar las riendas de su responsabilidad y dejar de tirar balones fuera haciendo dejación de sus funciones. No es fácil, ya lo sé, nadie ha dicho que lo fuera:
-       -Para los padres, conciliar vida familiar y laboral con los tiempos que corren, se hace muy difícil, máxime cuando los niños no vienen con manual de instrucciones y los valores y paradigmas sociales se vuelven en nuestra contra.
-       -Para los docentes, con ratios de alumnos muy superiores a los números que manejan las “potencias educativas” que copan los primeros puestos en el informe PISA y que año tas año nos sacan lo colores.-
-         -  Para una sociedad que bastante tiene con procurar llegar a fin de mes y que no levanta la voz contra el bombardeo de ideas supuestamente modernas que de tanto oírlas repetidas entran a formar parte de “verdades absolutas” sin necesidad de ser validadas.
Señores legisladores, asuman el reto de crear un sistema educativo del siglo XXI que responda a las necesidades de niños y jóvenes que más pronto que tarde tendrán que conducir este país:

-       Un sistema moderno en todas sus aristas. No es coherente que sigamos enseñando con métodos, horarios y medios del siglo XIX a niños y jóvenes del siglo XXI.
-       Un sistema que recompense el esfuerzo personal, que dé respuesta a las dificultades de aprendizaje, que sea flexible en los agrupamientos, que permita tomar medidas desde el momento que se detectan las dificultades individuales y que no esté encorsetado en un sinfín de decretos y normativas creadas a  modo de parche para solventar problemas puntuales sin la perspectiva de un ley global, etc.
-       Un sistema que enseñe a pensar y a ser crítico desde el respeto a las ideas contrarias. Que cree ciudadanos activos y comprometidos con la sociedad capaces de poner en jaque principios decimonónicos con el fin de mejorarlos.
-       Un sistema que enseñe a gestionar las emociones, a trabajar en grupo de manera cooperativa, a potenciar la innovación disruptiva. Que sea consciente de que educamos a nativos digitales y preparare a nuestros alumnos para profesiones que aún no conocemos.
-       Un sistema educativo que no reprima los talentos y habilidades de muchos estudiantes; y está matando la motivación por aprender (Ken Robinson). La mayor parte de nuestros sistemas educativos están desfasados. Son anacrónicos. Se crearon en el pasado, en una época distinta, para responder a retos diferentes. Con el tiempo, se han vuelto cada vez más limitados (Ken Robinson).

Compañeros docentes, nos toca seguir en la brecha, la actualización constante, seguir creyendo en nuestra vocación y sobretodo, creyendo en los alumnos. Apresurémonos en darnos cuenta del inmenso escalón generacional que nos separa de ellos, y pongámosle remedio. “Mientras que los niños de hoy hacen los deberes con ayuda de internet y crecen sumergidos en las redes sociales, los adultos y profesores siguen aplicando  una educación anquilosada, basada en formas de vida de hace dos siglos, sometida a la presión  de los resultados académicos y a las agendas políticas”(Redes 13.12.2010).  “El papel de los maestros es preparar a los alumnos para el futuro, para que descubran su talento, y hacerlo con entusiasmo… Si seguimos educando a nuestros hijos como nos educaron a nosotros nunca van a encontrar la solución a los problemas globales… que la educación  se convierta en un vehículo de capacitación y no un vehículo de opresión… La educación debe centrarse en la calidad del itinerario no en la obtención de resultados"(Richard Gerver).



Ángel García Marrero 2011